Santo Domingo. El anuncio de las autoridades dominicanas de que van a perseguir y someter a la justicia a los clientes de las prostitutas empuja a ese colectivo, uno de los más vulnerables a los cambios económicos, a la "clandestinidad". La solución "no está en la represión", subrayó en una entrevista con Efe Jacqueline Montero, líder del Movimiento de Mujeres Unidas (Modemu) y edil del municipio de Haina (oeste del país).
En la República Dominicana, donde no está penalizada la prostitución, se calcula que unas 50.000 mujeres ejercen esta actividad, mientras que miles son víctimas desde hace décadas de trata para la explotación sexual fuera de su país.
Muchas de ellas trabajan en condiciones precarias y, según sus denuncias, se enfrentan a diario a agresiones de clientes, de los dueños de establecimientos donde trabajan e, incluso, al chantaje de la Policía
"Hay menos clientes porque los hombres temen que los lleven presos", aseguró Montero, quien recordó que en el país no hay leyes que condenen la prostitución, aunque sí el proxenetismo "y este no es el caso", adujo.
"Los proxenetas son los dueños de los clubes, que explotan a las mujeres, los clientes no", aclaró.
En cuanto a las trabajadoras sexuales, muchas han abandonado sus habituales zonas de trabajo tanto en la capital como en los puntos turísticos del interior y se han visto obligadas a llevar a sus clientes a las "casas de citas"' y hasta a sus propios hogares, agregó Montero.

Fuente:elnuevodiario.com.do

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