El arzobispo de Santo Domingo, Francisco Ozoria Acosta, mostró ayer preocupación por las necesidades que sufre el país y la falta de tranquilidad, producto de la delincuencia y la violencia, situaciones que expuso durante una eucaristía que presidió con motivo del Día de Nuestra Señora de Las Mercedes.
Las expresiones que planteó durante la homilía, las hizo partiendo del evangelio del capítulo dos del libro de Juan, referido a las Bodas de Caná, donde Jesús, por la intercesión de su madre, María, hizo su primer milagro, cuando se acabó el vino y él transformó seis tinajas de agua en ese licor que se hace del zumo de las uvas.
“María está pendiente de todas las familias que les falta el vino de la salud, que les falta el vino de una vivienda digna, que les falta el vino de una buena alimentación, que les falta el vino de una buena educación. María se da cuenta de la falta del vino de muchas familias. María se da cuenta de la falta de una tranquilidad, de una armonía, que usted ha perdido por los males que hay, por la delincuencia, por la violencia, María se da cuenta, acudamos a ella y pidámosle la solución de tantos problemas”, reflexionó.
Al oficiar una misa solemne en la iglesia Las Mercedes, monseñor Ozoria Acosta pidió la intercesión de María para solucionar los problemas que sufre el mundo, que a su juicio, se deben al poco contacto que la gente tiene con Dios.
“El que se aleja de Dios es capaz de cualquier cosa. Estamos en situaciones difíciles, realidades muy feas, porque nos estamos alejando de Dios, porque buscamos más nuestros intereses, porque buscamos más esos bajos instintos, más que a Dios”, aseguró.
El arzobispo metropolitano fue entronizado el pasado 10 de este mes en un acto multitudinario en la Catedral Primada de América. Posteriormente, ofició su primera misa en el Palacio de los Deportes, donde afirmó “no vengo como sociólogo ni como economista, ni como comunicador, yo sencillamente soy un pastor”.
fuente:listindiario.com
No hay comentarios:
Publicar un comentario