Ante los altos niveles de inseguridad que experimenta la población por el auge de la delincuencia callejera, la sociedad dominicana atraviesa por una especie de paranoia social, que le ha hecho perder valores como la hospitalidad y la solidaridad que antes le caracterizaban. Así lo considera el doctor en sociología, catedrático y miembro de la Academia de Ciencias, Celedonio Jiménez, quien expresa que el fenómeno ha reducido significativamente las interacciones e intercambios sociales entre familiares, amigos, vecinos y conocidos por el temor de verse envueltos en hechos violentos.Dice que, al mismo tiempo, ha crecido la desconfianza interpersonal, entre conocidos, y más aún, entre personas desconocidas en ciertos espacios públicos, lo que ha devenido en la pérdida del espíritu solidario que existía entre los dominicanos.
“Mucha gente ha dejado de socorrer a personas que se encuentran en situaciones de vulnerabilidad, porque piensan que puede ser peligroso, que puede ser un gancho, que eso sea parte de las nuevas metodologías delincuenciales. Entonces, eso ha afectado el gran sentido y espíritu de solidaridad del dominicano. Se puede decir, casi, que hay una paranoia social, una especie de anomia social, una paralización social”.
Jiménez afirma que conjuntamente con el aumento de las medidas de vigilancia y seguridad adoptadas por la población, han crecido en el conjunto social, la tensión y ansiedad, que han mermado la movilidad y las libertades individuales.
Un fenómeno multicausal
Para el sociólogo, este tipo de fenómenos deben ser abordados de manera integral por las autoridades y no únicamente desde el punto de vista represivo, sino más bien, atacando las múltiples causas que lo originan, como son la pobreza, la acentuada inequidad, la desintegración familiar, el desempleo, la falta de educación, la irresponsabilidad paterna y la inversión de valores.
Víctimas pueden sufrir estrés post-traumático
El psiquiatra José Miguel Gómez coincide con el sociólogo Celedonio Jiménez, al considerar que ante el auge de hechos delictivos y la falta de seguridad que vive el país, los dominicanos viven con miedo y en un estado de paranoia social. Gómez afirma que esa situación se ha agudizado debido a los últimos hechos delictivos que se han producido en plazas comerciales, lugares que eran reconocidos como seguros, que han traído como consecuencia por lo menos una persona muerta y varios heridos. El especialista de la conducta humana advierte que las personas que han sido víctima de atracos y no reciben asistencia psicológica, están expuestas a padecer una afección psicológica emocional que los psiquiatras denominan estrés post-traumático. Afirma que estas personas pueden sufrir ataques de pánico con agorafobia, que es el miedo a los espacios abiertos.
fuente:elcaribe.com.do
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