Hablar de Victor Hugo es pensar en "Los Miserables" o en el jorobado Quasimodo de "Notre-Dame de París". Pero aunque él mismo se definía solo como escritor, también produjo miles de dibujos y cuadros, creando una obra pictórica que influyó luego en el surrealismo y en el arte abstracto.
"Él se veía exclusivamente como escritor. Tenía una relación muy cariñosa con su propia obra pictórica pero pensaba que no era tan buena", explica a Efe Ivan Ristic, comisario de la exposición "Victor Hugo. El oscuro romántico", que puede visitarse en el Museo Leopold de Viena desde mañana y hasta el 15 de enero.
Ristic explica que el miedo a la crítica y una cierta inseguridad sobre su capacidad como pintor le hizo ser muy reticente a publicar sus dibujos, pese a que tenía un "doble talento" como escritor y pintor.
"Pero también era alguien que podía tomar la decisión correcta y decir 'puedo una cosa mejor que la otra, así que elijo una'. Y eso era la literatura", resume Ristic.
De hecho, en una carta de 1855 al pintor Jules Laurens, el propio Victor Hugo habla de "garabatos" al referirse a sus dibujos, de los que se tiene constancia produjo unos 4.000.
Pero aunque no era dado a exponer en público sus obras pictóricas, sí que las compartía, y regalaba, con familiares y amigos.
Su timidez a la hora de exponer sus dibujos tuvo apenas un par de excepciones en las ilustraciones de algunas de sus obras poéticas y en su novela de 1866 "Los trabajadores del mar", que él mismo ilustró.
"De alguna manera soñó con ser su propio ilustrador pero, al final, no se atrevió", analiza el comisario.
Ristic explica que el miedo a la crítica y una cierta inseguridad sobre su capacidad como pintor le hizo ser muy reticente a publicar sus dibujos, pese a que tenía un "doble talento" como escritor y pintor.
"Pero también era alguien que podía tomar la decisión correcta y decir 'puedo una cosa mejor que la otra, así que elijo una'. Y eso era la literatura", resume Ristic.
De hecho, en una carta de 1855 al pintor Jules Laurens, el propio Victor Hugo habla de "garabatos" al referirse a sus dibujos, de los que se tiene constancia produjo unos 4.000.
Pero aunque no era dado a exponer en público sus obras pictóricas, sí que las compartía, y regalaba, con familiares y amigos.
Su timidez a la hora de exponer sus dibujos tuvo apenas un par de excepciones en las ilustraciones de algunas de sus obras poéticas y en su novela de 1866 "Los trabajadores del mar", que él mismo ilustró.
"De alguna manera soñó con ser su propio ilustrador pero, al final, no se atrevió", analiza el comisario.
fuente:listindiario.com
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