Las nueve venezolanas víctimas de explotación sexual y trata de personas en el centro nocturno Pink Pony Bar, del sector Los Prados, de la capital, relataron que fueron obligadas por el propietario, bajo amenazas de multa, a tirarse fotos desnudas para subirlas a una página de instagram que tiene ese negocio.
Contaron que los clientes tenían que pagar en el negocio RD$2,500 por media hora y RD$3,000 por una hora para tener relaciones sexuales con ellas en el centro, pero que si ellas rechazaban un cliente o rehusaban tener relaciones sexuales con ellos, entonces tenían que pagar el dinero por el tiempo solicitado. Relataron que cuando salían con un cliente, el servicio costaba RD$3,500 por una hora y media, pero que si se pasaban, las multaban con RD$1,000 por cada hora de retraso.
Detallaron que una de ellas “llegó a tener casi 4 meses de embarazo, y que Jarvis (el propietario) la obligó a abortar, y que para tales fines le compró y suministró 15 pastillas de Sitote y la dejó encerrada en su habitación, y que luego la envió a la maternidad de los Mina con Daysi (empleada), donde le practicaron un legrado; que el médico le dijo que tenía que durar 40 días sin atender clientes y sostener relaciones sexuales, pero que a la semana, cuando Jarvis vio que ya no sangraba, me obligó a atender clientes y sostener relaciones sexuales con ellos”.
Además, expusieron que si rechazaban clientes por tener la menstruación, el propietario las obligaba a bajarse los pantalones para ver si era verdad y que también las obligaban a consumir drogas que les facilitaban. Igualmente, que el pasaporte solo se lo entregaban luego de cumplir los tres meses del contrato y con el pago total de la deuda que tenían.
fuente:listindiario.com
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