lunes, 12 de diciembre de 2016

Falta de institucionalidad, ideología y liderazgo acelera destrucción partidocracia tradicional

SANTO DOMINGO.- La falta de institucionalidad, la carencia de ideología y la ausencia de líderes que entiendan el rol que deben jugar ante los cambios sociales que ameritan los nuevos tiempos  amenazan con la destrucción de la partidocracia tradicional dominicana.
Los enfrentamientos de los últimos días escenificados entre distintas facciones del Partido Reformista Social Cristiano (PRSC) por el control de la franquicia, el descalabro del Partido Revolucionario Dominicano (PRD) y las divergencias que empiezan a aflorar a lo interno de los partidos,  de la Liberación Dominicana (PLD) y Revolucionario Moderno (PRM) por la nominación presidencial para el 2020, tienen enfrascada a la alta dirigencia de las cuatro organizaciones políticas más influyentes del sistema en un “círculo vicioso” que las ha desconectado de su militancia y de la sociedad en sentido general.
Aunque este proceso de desconexión militancia-dirigencia lleva décadas, en los últimos años el mismo se ha acentuado a tal punto que ninguno de estos partidos ha llamado a sus dirigentes a ponerse a la disposición de los damnificados de las lluvias de los últimos días,  tal como se hacía en épocas anteriores.
Cuando se estudia la historia dominicana, se observa que desde sus cimientos, con el propósito de acceder al poder los caudillos formaban grupos integrados por hombres “prominentes” intelectuales de la época, sectores influyentes y brazos armados, los cuales se circunscribían a la búsqueda de espacios estatales, simple y llanamente.
Es a estos grupos políticos que hoy se les llama partidos  y se les puede decir así porque aunque en la actualidad hay un engranaje jurídico que los define y regula, con el pasar de los años ha cambiado la forma, pero no el fondo.
En la actualidad,  los partidos políticos son concebidos por su dirigencia como maquinarias electorales los cuales se reactivan para los periodos de elecciones.
El promedio de los resultados de estudios realizados en este año 2016 donde se mide la confianza de la población en los partidos políticos arrojan que, al menos,  el 70% de la sociedad no cree  en las organizaciones partidarias y  hay alguna investigaciones que sitúan a la República Dominicana 10 puntos menos por debajo de la valoración de las organizaciones políticas de diversos países de América Latina.
La clase política tiene en sus manos la principal herramienta que la Constitución dominicana otorga a la población para poder acceder a los espacios de poder.
Si se dejan extinguir los partidos políticos y no se propicia el relevo de liderazgo a todos los niveles, la conexión con la sociedad y la promoción de valores podría devenir en improvisaciones que devengarían en consecuencias funestas y trágicas para la nación.

fuente:elnuevodiario.com.do

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