Al menos 15 hombres que se encontraban en las cercanías de la Zona Cero durante o después de los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001 desafiaron sin querer las probabilidades médicas y sufrieron cáncer de mama.
En general, el sexo masculino sólo representa 1% de los casos de cáncer de mama en EEUU.
Jeff Flynn, de 65 años, es uno de los desafortunados. Era gerente en la empresa de almacenamiento de datos Dell EMC asignado a Goldman Sachs, en la calle Maiden Lane, cuando los aviones se estrellaron contra las torres del World Trade Center.
Pasó meses alrededor de la zona ayudando a Goldman y otras firmas de servicios financieros a recuperarse. Una década más tarde, en 2011, Flynn notó un bulto en el pecho. “Lo ignoré por varios meses. Ni siquiera sabía que los hombres pudieran contraer cáncer de mama”, dijo a New York Post.
Pero una vez, estando de vacaciones en Florida, su esposa notó que su pezón izquierdo se estaba “invirtiendo”. Al regresar, se hizo una biopsia y se le diagnosticó cáncer de mama etapa 3. Se sometió a quimioterapia y radioterapia y luego a cirugía reconstructiva.
“Durante mi mastectomía, los cirujanos extirparon 36 ganglios linfáticos y 35 fueron cancerosos”,recordó. Pero su terrible experiencia estaba lejos de terminar.
Tres años más tarde, apareció un nuevo bulto en el cuello. El cáncer en etapa 4 había invadido los ganglios linfáticos. Ese cáncer ahora se mantiene a raya con inyecciones de hormonas y la medicina iBrance.
“Siento que mi cáncer de mama estuvo relacionado con la exposición a las toxinas del 11-S. No hay antecedentes de cáncer de mama en mi familia”, afirmó. “Pasé meses respirando esa porquería. Puedes terminar con cualquier cáncer por estar allí”.
fuente:listindiario.com







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