Los demócratas han logrado hacerse con la mayoría en la Cámara de Representantes en los comicios celebrados este martes y, aunque el Senado seguirá en manos republicanas, podrán no solo entorpecer la agenda legislativa del presidente, sino también incrementar el control sobre su labor, incluyendo la investigación parlamentaria de asuntos tan controvertidos como su posible implicación en la trama rusa.
Aunque el recuento sigue en marcha, las proyecciones elaboradas por los medios estadounidenses dan por hecho que los demócratas recuperan, ocho años después, la mayoría en la cámara baja: el diario de The New York Times les otorga ya 218 escaños, el umbral que marca la mayoría.
A cambio, el partido de Trump consigue ampliar su mayoría en el Senado, al ganar varios de los escaños que defendían los demócratas y mantener al menos 51 asientos. El resultado es un Congreso definitivamente bipartidista, que exigirá de pactos para sacar adelante cualquier iniciativa legislativa.
FUENTE:almomento.net







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