lunes, 28 de octubre de 2013

Acepta a tu pareja con sus defectos y virtudes


¿Qué tan perjudicial puede resultar pretender amoldar nuestra pareja a nuestro gusto?

No tan solo es perjudicial, sino que es imposible. Nadie tiene el poder de cambiar a nadie, cada uno cambia cuando quiere y porque lo desea. Nuestra pareja no será  como queremos, tiene vida propia, no es un objeto,  pero puede ser alguien que aporte y nos haga sentir mejor persona. No se trata de cambiar al otro sino de cambiar la dinámica de la pareja y  la forma que tienen de relacionarse. Hay que compartir con la pareja lo que nos hace sentir su comportamiento, que aportaría a la relación si el cambio se produce. Se trata de proponer, sugerir no imponer.

¿Qué dinámica o estrategia debe trazarse la pareja para que la relación sea exitosa?
Más que buscar relaciones exitosas invito a buscar relaciones sanas, que nutran y fortalezcan a cada miembro de la pareja y a la relación. La mejor y principal estrategia es la comunicación. Comunicar lo que sienten y piensan. Lo que se quiere y lo que se ofrece. Respetar la individualidad. Permitir que el otro sea el mismo. Ser tolerante, recordando que él otro también me tolera cosas que no son de su agrado. Hablar desde el yo, no asumir.

¿En los tiempos de nuestras abuelas se veía este tipo de conducta o había resignación de parte de la mujer?
En aquellos tiempos abundaba el saber esperar, ahora todo se quiere de inmediato. Las relaciones requieren tiempo, inversión, sembrar diariamente y esperar meses y años para recibir la cosecha. También es cierto que hoy día tenemos claro que el amor de pareja es condicional no incondicional. Es decir, si hay cosas que lastiman o hacen daño no estamos obligados a permanecer en la relación. Es sano tomar ahora la sabiduría de las abuelas: luchar por las relaciones, saber que es trabajo diario, que nada es dado ni dicho. Si crees que aún hay algo bueno ahí, sigue luchando.

¿El rol de la mujer de hoy, al ser profesional, competente y productiva hace que se incline a demandar una mayor entrega de su pareja? 
Sí porque está capacitada y se siente con mayor nivel de independencia. Pero recordemos que para que una relación sea sana, la pareja tiene que ser un equipo de colaboradores y no competidores, compartir las funciones y saber que cada uno tiene sus fortalezas en distintas áreas. En ese equipo deben aprender a pedir no a exigir.  Nadie está obligado a nada. Se trata de pedir y preguntar si el otro está dispuesto a darlo o no. Pedir es aceptar un “no” como respuesta.

¿Qué se recomienda hacer en los momentos de conflictos intensos en la vida de pareja?
Los conflictos son parte de la relación, lo que hay que cuidar es como se enfrentan. Se necesita asumir nuestra responsabilidad en el conflicto. Hablar, aunque algunas verdades duelan.  Preguntarle al otro como se siente y sobre todo preguntarnos a nosotros mismos: que siento, que quiero, que ofrezco. Antes de estallar, escuchar. Antes de “dispararte” informarte.

Para que un conflicto sea resuelto hay que negociar, hay que ceder. Ceder no significa que gane el otro, gana la relación. Si no accionas te haces responsable de lo que pasa.

Buscar la solución,  no el culpable. Las mejores soluciones salen de las personas en conflicto. Preguntarte qué puedo dar para que esto funcione o mejore. No te casas para toda la vida...te casas para cada día. En una relación no basta con amar, sino que el otro sienta que es amado.

El amor no es ciego, simplemente hemos aceptado los defectos del otro y a pesar de ellos decidimos amarlo.
Fuente:elcaribe.com.do

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